El libro autobiográfico de André Agassi ya está en las librerías hace dos días. Previo a su lanzamiento se conocieron algunos fragmentos o algunos grandes temas que este libro iba a tratar. Este libro, llamado "Open", que quiere decir "Abierto", es fruto de horas de conversación entre Agassi y J.R. Moehringer.
De las páginas de este libro, se desprende que Agassi no fue una persona muy feliz, más allá de sus rotundos éxitos en el mundo del tenis. Cuenta que tuvo una infancia muy infeliz, en la cual incluso su padre recurría a ciertos suplementos o drogas para que el hijo rindiera mejor.
Agassi confiesa que durante mucho tiempo se refugió en la mentira, como forma de salir adelante. La mentira también fue su aliada a la hora de evitar que la ATP no lo sancionara a partir de que una prueba antidopaje le diera positiva.
Por otro lado, Agassi arremete contra varios de los rivales de su época, como son Michael Chang, Pete Sampras y Boris Becker. Incluso llega a afirmar que perdió un partido voluntariamente frente a Chang para no tener que enfrentarse a Becker en una final.
Agassi también cuenta cómo logró seducir y conquistar a su actual mujer, la ex-tenista Steffi Graf, de Alemania. De hecho es por ella y por la familia que formaron, que hoy en día Agassi se siente bien. Este sentimiento de bienestar sin embargo, no impidió que el legendario tenista exorcizara algunos demonios que estaban bien escondidos.
La WTA quiere revisión de medidas anti-dopaje
La WTA, que es el organismo que rige al tenis femenino, junto con el apoyo de la ATP, que es su correlativo del tenis masculino, está movilizándose en pro de la posibilidad de cambiar algunas cuestiones relativas al control antidopaje instrumentado por la AMA (Agencia Mundial Anti-Dopaje).
Esta intervención se centra específica en un tema que es la "regla de localización". La misma implica que los tenistas tengan que dar un reporte diario de dónde están y dónde van a estar, para facilitar los controles de dopaje, en la lucha por un deporte sin drogas.
En la WTA se presentaron dos situaciones en las cuales dos tenistas: Yanina Wickmayer y Xavier Malisse fueron castigados por no cumplir esta regla, con nada más y nada menos que un año de suspensión.
Si bien la WTA expresa manifiestamente estar de acuerdo con la rigurosidad en cuanto al control anti-dopaje en el deporte, considera esta medida como demasiado excesiva y un poco rigurosa, sobre todo para los jugadores que están en torneo, a los cuales se les hace muy difícil poder informar de forma diario acerca de dónde están.
Esta iniciativa se está llevando a cabo entre la WTA y la ATP, a través de FIT (Federación Internacional de Tenis).
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